Si tú participas en licitaciones del Estado, hoy ya no basta con cumplir lo mínimo. El Estado peruano está exigiendo metodologías colaborativas como BIM y, además, premia con puntos a las propuestas que las aplican correctamente. Por eso esta clase es clave: tú vas a entender cómo funciona la Ley 32069, qué exige sobre BIM y cómo puedes ganar puntaje técnico con una implementación real y sustentada.
La Ley 32069 cambia el juego. Ya no se evalúa solo el precio, sino la calidad, la gestión de información, la eficiencia y la transparencia en la ejecución. Esto significa que si tú aplicas BIM de manera estructurada y con herramientas que demuestren control, tu propuesta puede recibir puntaje adicional, mejor evaluación técnica y mayor probabilidad de adjudicación.
En este contenido te explico el contexto normativo, qué exige la ley, por qué BIM ya es obligatorio en expedientes técnicos y cómo lograr los incentivos con una propuesta sólida, con documentación clara y con tecnología compatible con la Ley 32069.
¿Qué es la Ley 32069 y por qué cambia las contrataciones públicas?
La Ley 32069 es la nueva Ley General de Contrataciones Públicas del Perú. Su objetivo central es modernizar el sistema de compras del Estado y asegurar que las obras públicas se ejecuten con mayor eficiencia, transparencia y control. Esta ley no es un ajuste menor; es un cambio estructural que obliga a los proveedores a digitalizarse y a demostrar capacidades técnicas reales.
En términos prácticos, la Ley 32069 introduce un enfoque de valor por dinero, donde la calidad de la propuesta pesa tanto o más que el costo. El Estado busca proyectos que reduzcan sobrecostos, minimicen retrasos y mejoren la trazabilidad de las decisiones. Por eso BIM se convierte en un requisito estratégico.
Si tú sigues participando con el enfoque tradicional, tú pierdes competitividad. La ley está diseñada para premiar a quienes trabajan con metodologías modernas. BIM es el lenguaje que ahora el Estado está exigiendo para que los proyectos tengan control desde el expediente hasta la ejecución contractual.
BIM en la Ley 32069: obligatoriedad y base legal
La Ley 32069 establece que la metodología BIM debe utilizarse en la elaboración de expedientes técnicos para obras públicas y en la ejecución contractual, conforme al marco del Plan BIM Perú. Esto ya no es opcional. BIM se convierte en una exigencia obligatoria y además un criterio de evaluación que influye directamente en el puntaje técnico.
Esto significa que tú debes demostrar en tu propuesta cómo vas a aplicar BIM y qué herramientas usarás. El Estado no solo quiere que digas “usaré BIM”, quiere evidencias, procesos claros y una implementación real. La ley también menciona que, en obras complejas, se evaluará la aplicación de metodologías colaborativas como Lean Construction, VDC o similares, lo cual incrementa el valor de tu propuesta.
Además, la ley permite que las entidades otorguen puntaje adicional a quienes incorporen BIM y herramientas digitales que optimicen procesos. Esto significa que BIM no solo es obligatorio, sino que también puede ser tu ventaja para ganar una licitación.
Si tú entiendes esto y lo aplicas correctamente, tu propuesta no solo cumple la ley, sino que destaca frente a la competencia. Esa es la lógica que debes aprovechar.
Expediente técnico BIM: qué exige la norma
El expediente técnico BIM es el núcleo del cumplimiento en la Ley 32069. No basta con presentar planos; debes presentar un expediente estructurado con metodología BIM, con modelos, información y documentación que permitan una gestión integral del proyecto. La norma exige que el expediente técnico incorpore BIM como metodología colaborativa y digital, alineada con el Plan BIM Perú y con estándares de interoperabilidad.
Cuando tú elaboras el expediente técnico BIM, debes demostrar que cuentas con procesos, herramientas y recursos para mantener la información durante todo el ciclo de vida del proyecto. Esto incluye modelos 3D, planificación 4D, costos 5D y trazabilidad documental. No es solo modelar, es gestionar la información como un activo.
Si tú presentas un expediente técnico BIM bien sustentado, no solo cumples la ley, también demuestras capacidad técnica real. Esa es la diferencia entre una propuesta competitiva y una propuesta que apenas cumple lo mínimo.
Puntos de incentivo por BIM en la evaluación técnica
La Ley 32069 introduce incentivos claros para propuestas que incorporen BIM y metodologías colaborativas. Esto se traduce en puntaje adicional en la evaluación técnica. Ese puntaje puede marcar la diferencia entre ganar o perder una licitación.
Para obtener estos puntos, tú necesitas demostrar que aplicas BIM con herramientas reales, procesos definidos y documentación sustentable. El puntaje adicional se puede otorgar por uso de metodologías colaborativas, planificación detallada, control de calidad digital y tecnologías de innovación en obra.
Además, la norma abre la puerta a incentivos por el uso de herramientas digitales y por la implementación de sistemas que mejoren la trazabilidad y la eficiencia. Esto significa que si tú presentas un enfoque BIM sólido, puedes acceder a puntos de incentivo que otros postores no tendrán.
Requisitos BIM en licitaciones del Estado
Las bases estándar de licitación ya incorporan requisitos BIM. Esto significa que tú debes preparar tu propuesta con documentación específica que sustente la implementación de la metodología. La ley exige evidencias de procesos, herramientas, recursos humanos y planificación técnica.
En términos prácticos, tú debes incluir planes de implementación BIM, matrices de responsabilidades, recursos tecnológicos disponibles y procedimientos de coordinación. Las licitaciones ya no se ganan solo con precios; se ganan con capacidad de ejecución digital y colaborativa.
Si tú no cumples estos requisitos, no solo pierdes puntos, sino que puedes quedar fuera del proceso. Por eso es fundamental que tu propuesta BIM sea clara, sólida y respaldada con documentación verificable.
Plan BIM Perú y Guía Nacional BIM en el marco de la Ley 32069
La Ley 32069 se alinea con el Plan BIM Perú y con la Guía Nacional BIM. Esto significa que no puedes aplicar BIM de cualquier forma. Debes seguir las directrices nacionales, los estándares de interoperabilidad y los requisitos de información establecidos por el Estado.
El Plan BIM Perú define cómo se implementa BIM de forma progresiva en el sector público. La Guía Nacional BIM establece lineamientos técnicos para modelos, entregables y procesos de coordinación. Si tú no alineas tu propuesta a estos documentos, tu implementación será débil y puede ser descalificada.
Por eso, cuando tú prepares tu propuesta, debes demostrar que conoces y aplicas estas guías. Esto es lo que te dará mayor credibilidad frente a los evaluadores.
Beneficios de aplicar BIM en obras públicas
Aplicar BIM en obras públicas no solo cumple la ley, también mejora la calidad de la ejecución. Cuando tú trabajas con modelos coordinados y datos integrados, reduces errores, minimizas sobrecostos y controlas mejor el cronograma. Esto se traduce en proyectos más eficientes y con mayor predictibilidad.
Otro beneficio es la transparencia. BIM permite rastrear cambios, justificar decisiones y generar informes claros. En el Estado, esto es fundamental porque se exige rendición de cuentas. Si tú aplicas BIM correctamente, tu propuesta no solo se evalúa mejor, también genera mayor confianza.
Además, el uso de BIM facilita la planificación de costos y la gestión del ciclo de vida. Esto significa que el proyecto no termina en la obra, sino que la información queda lista para operación y mantenimiento. Ese enfoque mejora la sostenibilidad y el valor real de la inversión pública.
Errores comunes que te hacen perder puntaje BIM
Uno de los errores más comunes es declarar BIM sin sustento. Si tú dices que aplicarás BIM pero no presentas procesos, herramientas ni recursos, tu propuesta pierde credibilidad y puntaje. Otro error es no alinear tu propuesta con el Plan BIM Perú y la Guía Nacional BIM. Los evaluadores revisan ese alineamiento y cualquier incoherencia resta puntos.
También se pierde puntaje cuando no se demuestra capacidad técnica real. Si tú no presentas personal capacitado, herramientas digitales específicas o planes de implementación claros, tu propuesta se percibe débil. El Estado busca evidencia, no promesas.
Otro error frecuente es presentar documentación incompleta. Las licitaciones exigen información clara sobre metodología, planificación y control. Si tú omites esos elementos, reduces tu competitividad.
Cómo preparar tu propuesta BIM para licitar con ventaja
Para preparar una propuesta BIM sólida, tú necesitas demostrar tres cosas: metodología, herramientas y capacidad humana. La metodología debe estar alineada con la Ley 32069 y el Plan BIM Perú. Las herramientas deben ser digitales, interoperables y sustentables. Y el equipo debe tener competencias verificables.
También debes incluir un plan de implementación BIM claro, con fases, recursos y entregables. Esto demuestra que tu propuesta no es improvisada. Además, la propuesta debe explicar cómo BIM se integrará en la ejecución contractual y cómo se controlará la calidad y la información.
Si tú puedes demostrar casos de éxito o experiencia previa, tu propuesta gana fuerza. La evidencia real siempre vale más que la teoría. Por eso es clave presentar documentación que respalde tu capacidad.